Comunicar y reforzar el valor de la limpieza profesional

Comunicar y reforzar el valor de la limpieza profesional

Durante las últimas décadas los profesionales del sector de la limpieza industrial han permitido que algunas de las relaciones más sólidas que tenían con los otros profesionales del sector, clientes y proveedores, se desvanecieran y, en algunos casos, murieran. Algo similar ha ocurrido con el sentimiento de orgullo con el que desempeñaban su trabajo y que tradicionalmente les había caracterizado y que había diferenciado la industria de la limpieza de otros sectores.

Esto significa cambios estructurales en nuestro trabajo diario pero en tiempos de crisis, como los actuales, estos cambios tectónicos han dejado muchos propietarios de edificios, el cliente final de quien depende todo este negocio, preguntándose a quien deben guardar fidelidad y cómo deberían gestionar sus programas de limpieza en estos tiempos de contracción e incerteza económica. ¿Deben replantearse los programas de limpieza y reducirlos de forma drástica, deben rediseñarse de forma que estén directamente ligados al presupuesto disponible o están tan convencidos de los beneficios que proporciona un buen régimen de limpieza que los programas deben dejarse sin modificar?

Algunos ejemplos

Se sabe que, por ejemplo, gestionar la limpieza de un edificio incluye mucho más que un mero servicio on-site durante un número de horas especificadas en un contrato; de lo que aquí se trata es de asegurar que el trabajo se realiza con la calidad y los tiempos acordados con el cliente. Hay que determinar cuántos trabajadores se requiere, cuántas horas de trabajo se necesitan y cuantificar correctamente los costes. Se trata de entender la realidad de la limpieza profesional en el momento presente y las últimas estrategias y técnicas para mejorar la productividad.

Sin embargo, los ejecutivos de los clientes, especialmente los financieros, ven hoy en día la limpieza como en un coste más que un beneficio. Es por esta razón que hay que reforzar y comunicar el valor que aportan los programas de limpieza para el propietario de un negocio o de un edificio y sus ocupantes.

Hay que recordar al cliente que la limpieza es una excelente herramienta de marketing. El aspecto de un edificio, nave u oficina, es uno de los elementos que mejor le distinguen de otros. Una oficina bien limpia y saneada juega un papel determinante en la percepción que el consumidor tiene cuando, por ejemplo, compra en un supermercado. Asimismo, la limpieza ayuda a crear una atmosfera saludable que facilita el ambiente de trabajo y el esfuerzo colectivo en una oficina o en la planta de una nave.

En hospitales, centros médicos, centros de ortodoncia o en el veterinario, la limpieza es además una herramienta clave para proteger la salud de los pacientes –y profesionales.  Algunos expertos opinan que la industria de la limpieza profesional debería incluirse bajo el paraguas del sector salud dado el papel fundamental que juega la limpieza en la tarea de mantener sana y productiva ala población. Sitrasladamos esto a los profesionales  que trabajan en oficinas y a los que desempeñan tareas de atención al público e incluso a la satisfacción del cliente, los argumentos a favor de la limpieza convencerán incluso a los financieros más reacios.

La limpieza también preserva y protege las construcciones en sí mismas; los pavimentos y el equipamiento y alarga sus ciclos de vida mientras que cuida su aspecto, así como el de los de los elementos que los integran.

Visión de futuro

Éstos son solo unos pocos ejemplos del valor que aporta la limpieza a las empresas y profesionales que la utilizan como un servicio más que contribuye a un mejor desarrollo de sus actividades comerciales e industriales. A nivel táctico, los responsables de las empresas de limpieza podrían perfectamente elaborar una lista que describa las formas en que la limpieza es parte del sumatorio de fuerzas que impulsan un negocio y una organización. No obstante, se puede ir un poco más allá y empezar a vislumbrar cuál será el futuro de la limpieza profesional; y este parece venir muy de la mano de la limpieza basada enla ciencia. Laindustria de la limpieza parece estar cambiando su rumbo desde proporcionar una apariencia de limpieza a una limpieza casi sinónimo de esterilidad en la acepción más científica de este término. Vemos pues cómo la limpieza se entiende en términos científicos y se regulará por estándares que poco a poco jugarán un papel más importante en el correcto desempeño de esta actividad.

La presencia de epidemias como la gripe aviar y otras que están por venir parecen pues oportunidades para los empresarios de la limpieza de posicionarse como claros aliados de la salud pública y situarse en el camino de desarrollar nuevos estándares y métodos que puedan ayudar a evitar este tipo de problemas, claramente relacionados con la higiene y la limpieza a todos los niveles.

Cuando se empieza a entender la estrecha relación entre una limpieza profesional bien hecha, el rendimiento de los trabajadores, la percepción de los clientes y la reducción de enfermedades, se encuentra más cerca de comprender cuál es el auténtico valor de la limpieza y por lo tanto más capacitado para poder comunicar y difundir el mensaje que nos conducirá a una menor reducción de presupuestos o a la simple selección de la oferta más económica.